Como un fragmento de piedra antigua rescatado de un templo olvidado. Caja con textura craquelada estilo roca en blanco, rematada con un emblema hexagonal en dorado y esmaltado que marca su color de maná: el sol del blanco. Tapa removible con cierre limpio y muesca frontal para sacar tu mazo sin esfuerzo. Una pieza con alma de reliquia: rústica en la textura, elegante en el detalle. Para el jugador que quiere algo distinto a la caja lisa de siempre, con la identidad de su color marcada como un sello sagrado.
DeckBox para 120 cartas con funda
Como un fragmento de piedra antigua rescatado de un templo olvidado. Caja con textura craquelada estilo roca en blanco, rematada con un emblema hexagonal en dorado y esmaltado que marca su color de maná: el sol del blanco. Tapa removible con cierre limpio y muesca frontal para sacar tu mazo sin esfuerzo. Una pieza con alma de reliquia: rústica en la textura, elegante en el detalle. Para el jugador que quiere algo distinto a la caja lisa de siempre, con la identidad de su color marcada como un sello sagrado.
